Alta Costura: cuando la moda se convirtió en patrimonio cultural
¿Qué significa realmente “Alta Costura”?
Desde 1945, en Francia, el término ‘Haute Couture’ (Alta Costura) está regulado por la Fédération de la Haute Couture et de la Mode (Federación de la Alta Costura y la Moda). A través del cumplimiento de normas y criterios precisos, las casas de moda pueden obtener oficialmente el título, lo que lo convierte en una denominación de origen.
Para contar la historia completa, nos remontamos al siglo XIX, luego de que Charles Frederick Worth cambiara para siempre el paradigma de la moda.
Entre otras innovaciones que merecen su propia entrada, Worth popularizaría la que tal vez hoy parece la más sencilla e inherente a una prenda, hablamos de la etiqueta de marca.
El nacimiento de la autoría en la moda
Para comprender el origen de la Alta Costura es necesario remontarse al siglo XIX, cuando Charles Frederick Worth transformó radicalmente el sistema de la moda. Entre sus múltiples innovaciones, una de las más significativas fue la introducción de la etiqueta con el nombre del creador en las prendas.
Este gesto, aparentemente simple, cumplía una doble función:
Identificar al autor de la creación.
Protegerla frente a la copia y el plagio.
Con Worth, la costura dejó de ser un oficio anónimo para convertirse en una actividad creativa, económica y simbólicamente autoral. La prenda ya no era solo un encargo, era una obra firmada.


imagen 1: Etiqueta con nombre y dirección ca. 1872
imagen 2: Etiqueta con impresión de firma ca. 1890
De las modistas de corte a los creadores modernos
Esta estrategia fue determinante para afianzar algo que en su momento Rose Bertin “la ministra de la moda” y modista de María Antonieta, ya comenzaba a realizar propuestas y no solo encargos. Sin embargo, el lugar privilegiado que poseía Bertin en la corte resultaba en una dicotomía, el respaldo de la corona le otorgaba esa libertad creativa, pero la seguridad de ese favor no dejaba lugar a la necesidad de una firma.
Si bien algunas prendas ya llegaban a presentar información del taller que las había fabricado, plasmar un nombre como identificador, no solo dejaba claro quién era su creador, sino que también protegía al diseño frente a un nuevo reto: el plagio.
La incertidumbre propicia la creatividad y la moda dejó de ser un servicio anónimo para convertirse en una obra atribuíble, obligando al sector, simbólicamente nuevo, a organizarse colectivamente.


imagen 1: Charles Frederick Worth
imagen 2: Rose Bertin
La primera Cámara Sindical de la Costura
En 1868 se funda la Chambre Syndicale de la Couture, des Confectionneurs et des Tailleurs pour Dames, con objetivos muy definidos:
Regular y proteger la práctica de la costura parisina.
Establecer criterios profesionales para la alta gama.
Defender a los creadores frente a la copia.
Representar al sector ante las autoridades.
A partir de este momento, la moda entra plenamente en la dinámica de crecimiento industrial que siguió a la Segunda Revolución Industrial, evolucionando desde un oficio artesanal aislado hasta convertirse en una de las industrias culturales más influyentes del mundo.
23 DE ENERO DE 1945 – “ALTA COSTURA”

Criterios oficiales de la Alta Costura
Para utilizar legalmente esta denominación, una casa debe:
Disponer de un atelier en París, donde se realice el trabajo creativo y artesanal.
Emplear un número mínimo de artesanos cualificados, dedicados a la confección manual.
Presentar dos colecciones al año (enero y julio), compuestas por un número determinado de modelos.
Realizar prendas hechas a medida, con múltiples pruebas y personalización para cada cliente.
Desde ese momento, solo las casas aprobadas anualmente por una comisión oficial, bajo la supervisión del Estado francés, pueden ostentar el título de Haute Couture.
Las casas de Alta Costura hoy
En la actualidad, solo 16 casas están reconocidas oficialmente dentro de la categoría Couture-Création, entre ellas:
Adeline André
Alexandre Vauthier
Alexis Mabille
Bouchra Jarrar
Chanel
Christian Dior
Franck Sorbier
Giambattista Valli
Givenchy
Jean Paul Gaultier
Julien Fournié
Maison Margiela
Maison Rabih Kayrouz
Maurizio Galante
Schiaparelli
Stéphane Rolland
La Semana de la Alta Costura y su estructura ampliada
Pero entonces, ¿cómo es que durante la Fashion Week se presentan muchos más desfiles?
Al ser citas clave para el sector, con un gran impacto cultural, mediático y económico, la Federación no limita el calendario a las casas oficialmente reconocidas como Alta Costura, sino que lo amplía estratégicamente mediante las categorías de corresponding members y guest members.
CORRESPONDING MEMBERS
Son casas de moda que cumplen con los criterios técnicos y creativos de la Alta Costura, salvo estar establecidas de forma permanente en París. Por ello son invitadas oficialmente por la Fédération a presentar sus colecciones durante la Semana de la Alta Costura.
Por ejemplo:
Atelier Versace
Elie Saab
Fendi Couture
Giorgio Armani Privé
Iris Van Herpen
Valentino
Ulyana Sergeenko
Viktor & Rolf
GUEST MEMBERS
Además, cada temporada la Federación invita a casas y diseñadores como Miembros Invitados. Propuestas que, sin reclamar la denominación legal de Haute Couture, encarnan su espíritu experimental, artesanal y creativo.
Estos invitados suelen ser diseñadores emergentes, casas internacionales o proyectos conceptuales que enriquecen el diálogo contemporáneo de la moda.
Entre ellos:
Aelis
Azzaro Couture
Balenciaga
Charles de Vilmorin
Christophe Josse
Georges Hobeika
Imane Ayissi
Julie de Libran
Pyer Moss
Rahul Mishra
RVDK Ronald Van Der Kemp
RR331
Vaishali S
Yuima Nakazato
Zuhair Murad
Al final del día, la Alta Costura no es únicamente una denominación ni un calendario, sino un sistema cultural que ha sabido equilibrar regulación y libertad creativa a lo largo del tiempo. Desde sus orígenes, la couture ha funcionado como un espacio donde la tradición artesanal y el legado pueden florecer dentro de una industria marcada por la velocidad, persistiendo como un gesto deliberado: lento, exigente y profundamente simbólico.
Yves Saint Laurent y la Alta Costura
El conjunto que ha inspirado esta entrada, pertenece a la colección Alta costura de la temporada Primavera-Verano de 1998. Creado por el mismo Yves Saint Laurent, es una muestra perfecta del nivel de artesanía y dedicación que este tipo de prendas requieren.
Curiosamente, Saint Laurent, al igual que muchas otras Maisons, ya no es una de las marcas que integran la lista de ‘Couture‑Création’, pues desde el retiro de su fundador en 2002, la marca ha decidido enfocarse en el prêt-à-porter de lujo.
imagen 1: conjunto en pasarela
imagen 2: conjunto en pasarela
imagen 3: Saint Laurent y un asistente haciendo los últimos retoques
imágenes: Propias del Museo del Automóvil y la Moda de Málaga
Más que un título
La Alta Costura no es solo una denominación ni un calendario de desfiles. Es un sistema cultural complejo, donde la regulación convive con la libertad creativa, y donde la tradición artesanal se preserva como patrimonio vivo.
En una industria marcada por la rapidez y la producción masiva, la Alta Costura persiste como un acto deliberado: lento, exigente y profundamente simbólico.
Fuentes
Fédération de la Haute Couture et de la Mode – Historia institucional
Library of Congress: What Haute Couture Really Means in French Law
France.fr – Historia y funcionamiento de la Alta Costura
FashionNetwork – Noticias y análisis del sistema couture
Elsevier – Historia económica y creatividad en la moda





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